Carmen Cuevas (Santander, 1971) es Licenciada en Ciencias Físicas por la Universidad de Cantabria y ha dedicado su vida profesional a distintos empleos relacionados con su formación, aunque su gran pasión siempre ha sido la literatura. Ha publicado relatos en varias antologías (Gotas de Mercurio, Mentira Cochina, Con Sabor a Sugus) y ha sido galardonada con el Premio Manuel Oreste (2008). Asimismo, su primera novela acabada fue finalista del Premio Círculo de Lectores (2010), pero es en el año 2014 cuando finalmente sale a la luz su primera novela publicada, Calle del Carmen, 21, una novela que se enmarca dentro del género negro.

En literatasblog hemos tenido el placer de tomar un café informal con Carmen y conocerla más a fondo, en lo que ha sido una charla amena, entretenida, humilde e intelectual que compartimos a continuación:

CP – Carmen, has publicado en papel hace poco tu primera novela, Calle del Carmen, 21. Cuéntame un poquito cómo nace este libro.

CC – Todo empezó en un taller de escritura. Ya sabes que en este tipo de talleres te van mandando tareas semanalmente. Pues bien, unas de las semanas nos mandaron escribir un relato corto. Lo que me ocurrió es que empecé a escribir y escribir, y a la siguiente semana no lo había terminado ni tampoco a la otra, y acabé terminándolo tres semanas después. Al final resultó ser un relato de nada menos que 70 páginas de género negro, que se convirtió en el germen de mi primera novela Calle del Carmen, 21. Ahí me di cuenta, entre otras cosas, de todo lo que me gusta el género negro.

CP – A mí también me encanta, confieso que es uno de mis géneros favoritos. Aunque me parece muy complejo de escribir…

CC – Sí, desde luego que lo es. En primer lugar, tienes que saber cómo funcionan la policía y otros profesionales que necesariamente van a salir en una novela negra. En segundo lugar, no basta con tener en la cabeza un asesinato, tienes que saber cómo dosificar la información, cómo ir soltando las piezas a lo largo de la historia, para que al final todo el engranaje tenga sentido. Pero, a la vez, es muy gratificante. El hecho de que todo el puzzle encaje, el ir dando pistas de quién es el asesino, cambiar de aquí y de allí para que la historia vaya teniendo más sentido, ir descubriendo pistas… Es algo que me apasiona y me divierte mucho.

CP – ¿Y cómo pasaste de un relato de 70 páginas a una novela de más de 250?

CC – Ha sido algo muy lento y muy gradual. De hecho, al principio pasaron años sin que la retomara, sin que me planteara si realmente iba a salir una novela de todo esto. La idea original viene de mi marido, de mucho antes de casarnos, cuando estaba haciendo la prestación en la Cruz Roja y les llamaron para avisarles de que habían hallado muerto un hombre en un piso de la Calle del Sol, en Santander. Llevaba días muerto, pero nadie se había enterado. A mí esa imagen se me quedó grabada en la retina (o, más bien, esa idea) y pensé, “tengo que hacer algo con esta historia, tengo que escribir un relato o una novela negra”. A partir de ahí nace mi historia, aunque por supuesto la he “decorado” un poco, mismamente en cuanto a la causa de la muerte, porque en mi libro es un asesinato, pero en la historia real la muerte fue por causas naturales. En esta muerte me inspiré en mi historia de 70 páginas para el curso de escritura, pero, aunque el relato estaba cerrado, no era realmente una novela, le faltaban aún cosas, como introducir el trabajo de la policía, pulir la historia, corregirla, etc. Y eso es lo que hice, reescribir la historia, mejorarla, y de ahí salió la novela de 250 páginas que tienes entre las manos.

CP – Ya tienes la novela terminada. Pero ese es solo el primer paso. ¿Cómo consigues que te la publiquen?

thumbnail_img-20170523-wa0003.jpgCC – Ese ha sido un asunto muy complicado. Después de escribir la novela pensé que ya estaba todo hecho, pero me di cuenta de que ahora tenía que contarlo, tenía que publicitarme. Nadie en mi círculo sabía que había estado escribiendo un libro. Empecé a contactar con distintas editoriales, pero no hacían ni caso. Aunque yo no perdía la esperanza, todos los días buscaba nuevas editoriales y contactaba con ellas. Es frustrante porque ya no es que lean tu novela y no les guste, es que ni siquiera te dan la oportunidad de ser leída, no están dispuestos ni a leerte si eres un autor novel. Te contestan con palabras amables, pero al final todos te rechazan. Hasta que di con un agente literario de Barcelona que se leyó mi novela y me envió un informe de varias páginas comentándola. El informe era bastante favorable, así que me animé a llamarles, aunque la respuesta inicial fue la misma que en las otras ocasiones, una negativa, en este caso porque eran un equipo pequeñito y no podían asumir los costes de publicar una novela de un autor novel. Pero yo no tiré la toalla e insistí. Les propuse un trato: yo modificaría aquellos aspectos que me recomendaban mejorar en el informe de mi novela, y ellos me recibirían con la novela mejorada allí en sus oficinas de Barcelona. Así lo hicimos y, aunque la negativa de publicación persistió, conseguí que publicaran mi novela en formato ebook a través de una red de distribuidores de Cataluña. Fue entonces cuando comencé a realizar presentaciones en bibliotecas y otros centros, a donde llevaba el código de descarga de mi ebook para que pudiera comprarlo quien tuviera interés. ¡No imaginas la cantidad de fotocopias de mi novela que hice! También fui a la radio, salí en la prensa cántabra…

CP – O sea, que te has movido un montón.

CC – Sí, así es. Yo sabía lo que tenía que hacer, sabía que tenía que insistir y publicitarme todo lo que pudiera.

CP – ¿Y cuándo llegó la tan esperada publicación en papel?

CC – Pues ha sido en febrero de este mismo año, gracias a una editorial pequeñita de Sevilla, Adaliz. Se trata de una editorial que solo distribuye en librerías, no vende por Internet y no mandan libros en depósito, así que es más complicado que el libro circule, pero aun así estoy muy contenta. De hecho, ya he realizado mi primera entrevista desde que se ha publicado el libro en papel, en la Librería Gil de Santander. Estoy encantada con ellos.

CP – Nos has dicho que la base es un asesinato en la Calle del Sol. Cuéntanos un poco más de la historia.

CC – Comienza cuando los vecinos llaman a la policía porque ha empezado a oler mal en el edificio. Cuando la policía entra, se dan cuenta de que prácticamente todo el piso está vacío y desamueblado menos el dormitorio, que es donde encuentran a la víctima, un varón de bastante peso al que le atraviesa un cuchillo. El olor es insoportable porque lleva muerto varios días. La policía también encuentra una caja fuerte anclada a la pared que no son capaces de abrir, así que tendrán que llamar a un cerrajero. Por último, también encuentran varios fajos de billetes sobre la mesita. A partir de aquí empieza la investigación, a cargo del comisario Cabarga.

thumbnail_Cubierta Calle del Carmen 21

CP – El libro, de hecho, se llama No hay tiempo para Cabarga, ¿verdad?

CC – Sí, esa es la segunda parte del título. La primera es Calle del Carmen, 21, que es como se conocía antes a la Calle del Sol de Santander. Mucha gente me ha preguntado que por qué no lo he llamado Calle del Sol, pero llamándome Carmen, y siendo un nombre tan común, me parecía mejor darle el nombre anterior de la calle. El número 21 lo he escogido a propósito porque es un portal de esa calle que no existe.

CP – ¿Qué nos puedes contar del comisario Cabarga?

CC – El comisario Cabarga no es originario de Santander, sino que se encuentra de vacaciones con su mujer y su hija. Cuando ocurre el crimen, la policía le llama. Él, que es un obseso de su trabajo, no sabrá decir que no, y dejará a su mujer y su hija de vacaciones para irse a investigarlo, algo que acarrea algún problema con su familia… A partir de aquí se desarrolla la investigación, y hasta ahí puedo contar.

CP – ¿Cómo se te ha ocurrido la trama?

CC – Pues a mí me gustan mucho las escenas que pinta Simenon en sus novelas. Él nos plantea una situación que de primeras parece imposible, pero luego lo va tratando de explicar. Esta es la idea que yo he intentado desarrollar en mi novela. Encontramos a un hombre asesinado, pero, sin embargo, nadie ha robado su dinero, algo que parecería muy probable en caso de robo. Además, nadie le ha echado en falta en tantos días, ha tenido que ser el olor el que alerte a los vecinos… Se trata de crear una escena imposible y luego ir desmontándola.

CP – La novela tiene un nombre muy típicamente santanderino, directamente aludes a una de las calles de la ciudad. ¿Dirías que se plasma la ciudad en tu obra?

CC – Es cierto que la historia es típicamente santanderina, alguien que sea de Santander encontrará reproducidos comportamientos habituales. En la novela hay mucho de lo que yo he vivido y he observado cuando era pequeña. Mucha gente que ha leído el libro se ve identificada en una u otra historia. Pero, por otra parte, a la hora de describir la ciudad y las calles no he querido dar nombres a propósito, he intentado no concretar ni nombrar lugares porque quería contar una historia que pudiera haber ocurrido en cualquier ciudad, en cualquier sitio.

CP – Has mencionado antes que, en el paso de relato a novela, una de las cosas que tuviste que hacer es reflejar el trabajo de la policía. ¿Cómo has realizado esto?

CC – Lo que hice fue ponerme en contacto directamente con la policía. Conversé con varios de ellos, muy amables todos, pero la guinda fue dar con un policía retirado que tenía todo el tiempo del mundo para explicarme las cosas con detalle, y también toda la experiencia de 35 años de profesión. Es un encanto de hombre. Él fue quien me corrigió todas las cuestiones técnicas de mi libro y, a día de hoy, me sigue animando a escribir. Gracias a él he podido ir a una comisaría, conocer a un equipo real de Homicidios, sujetar y disparar un arma… son experiencias que, aunque no me hagan famosa o rica, me compensan ya de por sí solas.

CP – Claro que sí, y seguro que estas experiencias enriquecerán futuras novelas. A la hora de escribir, ¿quiénes dirías que son tus referentes literarios, además del ya mencionado Simenon? ¿Son todo autores de la novela negra?

CC – Bueno, en realidad, yo leo de todo, novela negra y otros géneros. En cuanto a la novela negra, el último libro que he leído es A sangre fría de Truman Capote, y he quedado fascinada con la forma en que se desarrolla el interrogatorio, es brillante.  También he leído hace poquito Patria, de Aramburu, que me ha gustado bastante. Leo muy variado, pero menos de lo que quería, me falta tiempo para la lectura.

CP – ¿Cuándo entró la literatura en tu vida?

CC – Desde bien pequeñita, ni recuerdo cuándo. Lo único que recuerdo es que siempre me ha apasionado leer.

CP – ¿Qué dirías que es lo que más te ha costado en el proceso de escritura de esta primera novela?

CC – Lo que más me ha costado ha sido creerme que era capaz de hacerlo, que era capaz de escribir una novela. Te das cuenta de que esto no es un proceso fácil ni corto, que hay días en que no te sale ni una línea o lo que te sale no está a la altura, pero que hay que insistir y volver a insistir y no perder la constancia ni la motivación. Hay que ser capaz de superarse a uno mismo.

CP – Una última pregunta, Carmen. ¿Ya tienes una segunda novela entre manos?

CC – Pues sí, de hecho, llevo ya unas 40.000 palabras escritas, y es también una novela negra. La muerte, esta vez, se produce a partir de un veneno, la estricnina. Aunque, por cierto, la ayuda de los profesionales está siendo clave también en esta segunda novela. Yo quería buscar un veneno que actuase rápido, para que a la víctima no le diera tiempo a decir nada en la ambulancia ni a delatar al culpable. Entonces, investigando, me encontré con que la estricnina actúa en tan solo 40 minutos, así que escogí este veneno para mi segunda novela. Pero cuál es mi sorpresa cuando la forense me dice que, de primeras, un cuerpo envenenado por estricnina no se sabe únicamente al realizar una autopsia, que hay que hacer unos análisis en un laboratorio que pueden llevar hasta 7 meses. Mi gozo en un pozo, en 7 meses a mi asesino le ha dado tiempo a salir del país y no volver… Pero gracias a la forense fuimos capaz de encontrar otra solución para mi historia. Ya digo que el papel de los profesionales es fundamental.

CP – Nada más, veo que tienes nuevo material y que está ya en camino. Desde literatasblog prometemos leernos tu primera novela. ¡Te deseamos mucha suerte en la literatura! Ha sido un placer charlar contigo.

CC – El placer ha sido mío.


Esta entrevista fue realizada en el mes de diciembre en Santander por Cristina Pazos del Olmo.

Fotografía principal obtenida en la página web de la autora. Puedes conseguir su primera novela en el siguiente link.