Título: El reino de las Tres Lunas

Autor: Fernando J. López

Género: Novela juvenil

Año publicación: 2016

Editorial: Loqueleo. Santillana infantil y juvenil

Páginas: 143


El reino de las Tres Lunas es mucho más que una deliciosa novela juvenil, es una novela entretenida y apta para todos los públicos interesados en las buenas historias y en la buena literatura. Este libro nos cuenta la historia del joven príncipe Malkiel, quien huirá de su reino y de su propia vida en pos de descubrir un enigma de su pasado y entender quién es realmente en el presente. Por tanto, se trata de una estimulante novela de aventuras cuyos protagonistas en nada se diferencian de los personajes de las grandes novelas o novelas para adultos. Y como su propio autor, Fernando J. López, reconoce, los personajes de sus novelas juveniles únicamente se diferencian de aquellos en la edad de sus protagonistas, puesto que el público adolescente es un público egocéntrico, y en ese sentido centrado en sí mismo, y por ello le gustará verse reflejado en las páginas que lee. Y a quién no, por otro lado.

Necesito respuestas. Hay lugares que quiero recorrer. Preguntas que necesito contestarme antes de que me presentéis en esa ceremonia como futuro rey.

Imagen 1Esta novela habla también del poder de las palabras y la música sobre la fuerza y la traición. Un reino donde tiempo atrás se había prohibido la presencia de juglares y trovadores quienes, paradójicamente, serán finalmente sus salvadores. En el libro, el rey Olav ha cedido el poder al gran inquisidor Alcestes, que ha prohibido la libertad de expresión y las artes. El futuro del reino está en juego y solo los juglares podrán impedir que la traición triunfe. De alguna forma, El reino de las Tres Lunas indaga en sus páginas en los orígenes y simientes de la cultura para mostrar el triunfo de la cultura popular y colectiva, esa que pertenece al pueblo y nos define como tal. Esta cultura en minúsculas que no carece de menos valor aunque sus plumas sean desconocidas o ni siquiera las haya.

Épica! Hagamos épica, y que la historia nos recuerde como juglares que vencieron la sangre con música. El poema nacía espontáneo y libre (…..). Los cantares viven, no se inventan, mi señor, los cantares viven en la gente (….). Los cantares no se inventan, mi señor, los cantares viven en las gentes…

Unas muchachas que paseaban cerca de palacio oyeron voces esta mañana y se acercaron a curiosear. Allí escucharon las voces de cientos de hombres que cantaban a coro este mismo poema. Ellas lo aprendieron, y desde allí, según me han dicho, se ha ido extendiendo por toda la aldea (…)

El reino de las Tres Lunas es, además, es un novela social, con temas importantes para nuestro mundo de hoy como son la lucha contra la intolerancia e islamofobia a través del sabio Samir, el anciano árabe instructor de quien el príncipe Malkiel recibe una excelente educación, o la igualdad de género, puesto que las verdaderas protagonistas de la novela son protagonistas femeninas. Efectivamente, Laura y Estrella son mujeres valientes, sabias y empoderadas, quienes además salvarán al príncipe de caer en garras del malvado, frente a la concepción tradicional y habitual propia de la sociedad patriarcal donde la princesa es rescatada. Enorme logro el intercambio de roles.

Porque la intolerancia está muy cerca del trono. Pero este reino no siempre fue así. Hubo un tiempo en que fuimos tan libres y estuvimos tan mezclados como en el mismísimo Toledo. Un tiempo en el que convivían mezquitas, iglesias y sinagogas.

Intriga, misterio, aventura, ternura y valentía son ingredientes de esta bella novela que encantará a jóvenes y a sus propios padres por los momentos emocionantes y entrañables que contiene. Porque El reino de las Tres Lunas es también la historia de la madurez, de ese difícil momento en que el niño se convierte en adulto y se enfrenta a responsabilidades y verdades, aunque algunas de estas duelan. Creo que la novela ha calado tanto en el público porque a los adultos nos recuerda el niño que fuimos y a los jóvenes les recuerda que no están tan solos en este camino. Hace tiempo escuché decir que resulta mucho más difícil escribir para niños y jóvenes que elaborar un ensayo lleno de ideas y contenido abstracto. Puede que así sea.

El abrazo no necesitó disculpas ni palabras, fue tan sincero como el cariño que se tenían y tan nítido como la promesa de entenderse. La tiranía no era el mejor modo de educar a un hombre libre, le había reprochado Samir en una ocasión y, de repente, el rey había entendido el significado de aquella frase.

Y, sobre todo, en tiempos confusos y poco gloriosos, no está mal que una novela para jóvenes nos recuerde la importancia y valor del conocimiento y educación para lograr una sociedad más tolerante, más sabia y más justa, porque como la propia novela dice, “El pensamiento libre es un arma poderosa”.

Sobre el autor

fernando_j_locc81pez_foto.jpgFernando J. López es un novelista y dramaturgo español. Fue finalista al Premio Nadal 2010 con La edad de la ira,  y autor de libros como Cuando todo era fácil, El sonido de los cuerpos, Las vidas que inventamos o La inmortalidad del cangrejo. Además, ha participado en antologías de relatos como Lo que no se dice o El cielo en movimiento, y es autor de títulos juveniles con gran éxito entre los lectores adolescentes, como El reino de las Tres Lunas o la novela  Los nombres del fuego.

Puedes conocer más a fondo a este autor en nuestro apartado de entrevistas, en este mismo medio.

Silvia Villanueva Santander


Fotografía del autor obtenida en Wikimedia Commons.