La Geopolítica es un término procedente del campo de las ciencias humanas y sociales que, en ocasiones, y aunque sea sin pretenderlo, cae en aquello del relativismo absoluto, es decir, la idea de que todo es defendible o refutable al no apoyarse en datos empíricos sino en ideas, en la lógica del enunciado y de la argumentación según la habilidad de cada cual y, por ello, encontrar una única definición “válida” es una tarea no exenta de dificultad. Pero, probablemente, en los tiempos que corren se vuelve más necesario que nunca, casi imprescindible, tratar de acercarnos o acotar el amplio significado y sus múltiples matices que voltean en torno al concepto de geopolítica. Término difuso que resulta maleable según el espacio, pero sobre todo en función de la línea temporal en que nos situemos. Por ello, si hacemos un poco de conceptualización a través de la historia, vemos que desde su aparición como una rama de la geografía, la geopolítica es un término que ha sido redefinido de muy distintas formas, muchas veces bajo el influjo de las corrientes ideológicas predominantes en cada momento de la historia.

Spykman's_Rimland-map.jpgLos antecedentes de la geopolítica se remontan al siglo XIX con el geógrafo alemán Carl Ritter (1779-1859), quien recalcó la importancia de utilizar todas las ciencias en el estudio de la geografía, de forma que la eleven al rango de conocimiento científico. En su obra más importante, La geografía en relación con la naturaleza y la historia del hombre (1817-1859), Ritter subrayó la influencia del medio físico en la actividad humana. Posteriormente, otro geógrafo alemán, Friedrich Ratzel (1844-1904), señaló el condicionamiento de las actividades humanas  respecto del medio físico, sentando las bases del determinismo geográfico. Según Ratzel, los estados tienen muchas de las características de los organismos vivientes. También introdujo la idea de que un estado tenía que crecer, extenderse o morirse dentro de fronteras vivientes, por ello, tales fronteras son dinámicas y sujetas al cambio. Hoy en día se le considera fundador de la moderna Geografía Política (Geopolítica). Así mismo, es necesario mencionar a Mackinder, Sir Halford Jhon (1861-1947), como otro de los geógrafos y además político y de origen británico, quien contribuyó con los primeros pasos de la geopolítica con su célebre Teoría del Heartland (Región Cardial), formulada por primera vez en 1904 y revisada en 1919 y 1943. Esta teoría plantea que la zona norte y central de Euroasia, debido a su aislamiento geográfico y a su riqueza en recursos naturales, será, finalmente, el centro de poder político que controle al mundo. En realidad estaba trasladando las reflexiones de Ratzel a problemas militares y geoestratégicos.

Tras este interesante paso por sus inicios, trasladaremos el término al convulso siglo XX, donde, de hecho, tuvo gran interés en la Alemania de principios del siglo XX y alcanzó una gran difusión durante el nazismo. El general alemán Karl Haushofer modernizó la Geografía Política, utilizándola como instrumento que justificaba la expansión territorial de Alemania durante el Tercer Reich, y desarrollando las teorías de Ratzel del espacio vital (Lebensraum), que se define como todo el territorio que un país alega necesitar para lograr la autosuficiencia. Pero durante las décadas de 1930 y 1940 no sólo Alemania prestó gran interés por la geopolítica. Rusia, China y Japón desarrollaron el interés por esta ciencia como una ciencia del estado, debido a una supuesta significancia de los factores geográficos sobre la conducta de las relaciones internacionales.  Aunque hemos de tener en cuenta que la concepción según la cual el poder de un estado se encontraba estrechamente relacionado con los recursos físicos, económicos, ambientales y geográficos con los que contase, es hoy en día cuestionada por muchos autores. Cabe señalar que la utilización propagandística de la Geopolítica acarreó, tras la derrota alemana, su descrédito y olvido, sobre todo en el ámbito académico. No obstante, otras personas, como militares o diplomáticos, siguieron interesándose por esta rama de la geografía. A partir de los años 1970 la Geopolítica recuperó el interés perdido y volvió a crecer actualmente al amparo de las tensiones internacionales surgidas.

Por otro lado, tampoco se puede olvidar la más reciente e importante vertiente: el desarrollo de compañías grandes u organizaciones multinacionales de gran poder económico y político (algunas similares a muchos estados), que fomentan estrategias territoriales cercanas al estudio de la Geopolítica (Geopolítica macroeconómica). El tema es muy amplio y daría por sí solo para otro artículo.

Ahora bien… ¿En qué lugar se sitúa la Geopolítica en la era de la postmodernidad, en ese llamado Nuevo Orden Mundial sin fronteras, sin ideologías y con una devaluación de la importancia del espacio territorial? Tuathail señalaba acertadamente que “… los métodos comerciales han desplazado los métodos militarista y que en ese sentido, la lógica del conflicto será expresada por la gramática del comercio, así como la distribución del territorio se convierte en distribución de tiempo y todo ello nos lleva a la transición geopolítica hacia ecopolítica; es decir, el espacio no es más grande en geopolítica, lo es en electrónica…”. En otras palabras, en la sociedad postindustrial lo militar ha cedido terreno ante la valoración de lo económico,  ante el avance de las telecomunicaciones, el espacio es como si se transformara en  tiempo. Ahora el mercado no es el lugar donde se reúnen referentes y demandantes, sino los momentos en los que se contactan. Quizás por ello este mundo en movimiento y en velocidad, saturado por la globalización y exceso de información, la geopolítica se haya vuelto anticuada. Otra vez Tuathail y Delby.

Asistimos, pues, en esta posmodernidad de los 90s, a hechos políticos que evidencian la superación de la noción de poder geopolítico que se sustentaba en el espacio territorial como fuente principal del mismo. Un buen ejemplo de ello sería el caso del ejército insurgente Zapatista (EZLN) en el sur de México. Routledge examinó dicho caso y observó cómo el EZLN inició sus operaciones en enero de 1994 de una manera simbólica, a partir de los medios de información. Así, el EZLN era un movimiento guerrillero diferente a los tradicionalmente conocidos puesto que buscó usar los medios globales de información como vector a través del cual avanzar en su causa mediante la info-guerra más que mediante la contienda verdadera. Pero la modernidad – incluso la postmoderna– avanza a un ritmo vertiginoso y los nuevos supuestos de la Geopolítica moderna se apoyan en las fronteras electrónicas y digitales, en la comunicación del ciberespacio, que diría Timothy Lukés. El poder ha cambiado de bando y se ha sustituido toda corriente material, se ha transformado el concepto de territorio.

Silvia Villanueva Santander