La película La Librería, una de las grandes promesas en los Goya, se ha llevado nada más y nada menos que tres Goya: Goya a la mejor dirección, Goya al mejor guion original adaptado y, el fundamental, Goya a la mejor película. Esta ha sido probablemente la gran sorpresa de la noche, cuando se pensaba que Handia, con nada menos que diez galardones, se haría también con el premio estrella.

9788417115197¿Y qué tiene de especial esta película de Isabel Coixet, una adaptación de la novela del mismo nombre de la poetisa y novelista británica Penelope Fitzgerald? Pues comencemos por el principio. Es decir, por el argumento de la novela original de Fitzgerald, publicada en 1978. La librería nos habla de Florence Green, una viuda de mediana edad que decide hacer realidad su sueño de montar una pequeña librería. Para ello escoge Harborough, un pueblecito de la Inglaterra profunda. Esto le traerá más de un problema, ya que los recelosos habitantes se oponen a esta iniciativa, en especial Mrs. Violet Gamart, una de las mujeres más poderosas en todo el pueblo. No obstante, los recelos se irán disipando poco a poco en pos de la curiosidad, y Florence se hará con el aprecio, entre otros, del misterioso Mr. Brundish, un reservado señor del pueblo que levanta tantos cuchicheos como respeto, y con el que la protagonista desarrollará un intercambio literario, primero profesional y, poco a poco, personal.

Por las manos de la librera vemos pasar grandes obras de la literatura como Farhrenheit 451, las hermanas Brönte e incluso la Lolita de Nabokov, una obra que levanta más que una ampolla en este conservador pueblecito. A través de la narración sosegada y detallista de la escritora podemos apreciar la belleza de esta pequeña librería, oler las páginas antiguas de las nuevas adquisiciones y maravillarnos con la colorida decoración de Old House, el edificio en el que Florence instala su negocio. Esta atmósfera ha sabido llevarla al cine con mucho acierto Isabel Coixet, directora de la película. Ha contado, para ello, con actores de la talla de Emily Mortimer (en el papel de Florence Green), nominada al Goya a Mejor Actriz; Bill Nighy, como el misterioso Mr. Brundish y Patricia Clarkson como la despiadada Mrs. Violet Ganart.

Para Isabel Coixet, los libros son y han sido parte de su vida, como ya se encargó de agradecer a su madre en su discurso en los Goya. Y esto es algo que transmite a lo largo de toda la película, a través de un cuidado escenario, en apariencia sencillo y endeble, pero que es capaz de ponernos los pelos de punta con gestos y escenas cargadas de sensibilidad y de belleza. Todo en esta película está perfectamente pulido, desde los paisajes de la campiña británica hasta las sutiles miradas cargadas de simbolismo amoroso entre los dos protagonistas. La palabra, como no podía ser menos, es precisa y poderosa, y los diálogos tienen tanta fuerza expresiva como las muchas cubiertas de libros que se van sucediendo en los escaparates y estanterías de esta entrañable librería. Y es que todo en esta película, como sucede con los buenos libros, nos conmueve. Y, ¿cuál es el fin último del arte, sino este? La librería es, además, una invitación a la lectura, un canto a la palabra, a esa afición que cuesta tan poco pero que a algunos les cuesta tanto. Esperemos que quien la vea se sienta un poco más inclinado a ello.

Cristina Pazos del Olmo


Fotografía principal obtenida en Wikimedia Commons