WIKIMEDIA CHace unos pocos días que nos ha dejado Antonio Fraguas, más conocido como Forges. El humorista español de El País fallecía a los 76 años a causa de un cáncer de páncreas. Nos deja una herencia de más de 250.000 viñetas en más de 20 años en los que ha retratado la vida social, política e histórica de nuestro país. Forges comenzó a publicar viñetas en El País a partir de 1995, pero su carrera empezó en el año 56, con apenas 14 años, como técnico de telecine para TVE y, más tarde, como mezclador de imagen, primero, y como Coordinador de Estudios, después. Pero en el año 73 Forges abandonaría la Televisión Española para dedicarse íntegramente al humor gráfico, y no sin acierto, pues sería esta profesión la que le llevaría a la fama. 

Antes de trabajar para El País en 1995, Forges pasaría más de 20 años publicando viñetas en otros medios, con sus inicios en diario Pueblo, pasando por distintas revistas (Diez Minutos, El Jueves, Lecturas...) y terminando en Diario 16 y en El Mundo. 

Aunque su faceta gráfica es la más conocida, Forges también probaría con el mundo de la novela (Doce de Babilonia, 1992) y el cine y la televisión (dirigiendo dos películas y cuatro series de humor). También participó en varios programas de radio con profesionales como Luis del Olmo o Javier Sardá.

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Viñeta obtenida en Flickr, de Manolo Gómez.

Pero, sin duda, sus viñetas humorísticas son su mejor legado. Mucho echaremos de menos sus “bocadillos” sencillos pero directos, tan mordaces como informales, con un lenguaje popular y una jerga mundana, en la que el humorista realizaba, de manera elegante pero sentenciosa, una fuerte crítica social de los males varios que han acechado – y siguen acechando – la España contemporánea. Echaremos, también, de menos a algunos de sus célebres personajes: a Mariano y Concha, un matrimonio frustrado; a los Blasillos, esos representantes de nuestra España más rural; al político corrupto, al niño de papá y al jefe explotador, y a un largo etcétera de caricaturescos personajes que representaban la España actual. 

A pesar de que Forges no ha querido nunca tanta atención, pues no se presentó ni aspiró a ningún premio o galardón, su obra ha merecido numerosos premios, entre los que destacan el Premio a la Libertad de Expresión, el Premio Antonio de Sancha, el Premio Internacional de Humor Gat Perich, la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo, el Premio Leyenda o la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes, entre otros. Pero, quizás, el galardón más importante de todos no es el que concede tal o cual organismo oficial, sino el que viene del público: el mayor reconocimiento de Forges lo estamos teniendo estos días, cuando tantos artistas, humoristas y, sobre todo, tantos lectores se han volcado con él y con su obra; el mayor reconocimiento es que el público le haya reconocido como el primer ministro del humor, o como el historiador cómico que retrató la esencia de España mejor que muchos libros de texto. Ese es, sin duda, su mejor legado.

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Viñeta obtenida en Flickr, de Antonio Zugaldia.

Cristina Pazos del Olmo


Fotografía principal obtenida en Flickr, de Manolo Gómez. Fotografía de Forges obtenida en Wikimedia Commons.