Título: La despedida (Título original: La Valse aux adieux)

Autor: Milan Kundera

Género: Novela

Año publicación: 1976

Editorial: Círculo de Lectores 

Páginas: 221


Hace poco y de manera casual cayó en mis manos la novela La despedida, del autor checo Milan Kundera. Y si en un principio me lo planteé como una placentera lectura veraniega, para tardes sin prisa y entretenimiento de los días, el resultado como siempre que uno espera poco fue mucho mejor de lo previsto. Por algo la fama y el reconocimiento internacional de Kundera no es casual. Conozco multitud de gente dispar en edad, procedencia, costumbres o ideales que quedaron enmudecidos ante la lectura de La insoportable levedad del ser (Nesnesitelná lehkost bytí ,1984).

La novela fue publicada en Francia en 1976, un año después de que Kundera abandonase Checoslovaquia, aunque había circulado clandestinamente entre sus amigos checos desde 1973 con el título original de Valčík na rozloučenou (El vals del adiós). Como anécdota podemos señalar que el título en sí mismo es bastante significativo, pues el autor pensaba que esta sería su última obra con el vacío y persecución que padeció por parte del “Realismo socialista” tras el Pacto de Varsovia en 1968 que puso fin a la llamada Primavera de Praga.

La novela sucede en un pequeño balneario alejado de la ciudad, un espacio cerrado donde la mayoría de clientes, mujeres en su mayoría, esperan conseguir la fertilidad. Además, por él circulan diversos personajes cuyas vidas se entrecruzan por azar y fatalidad al tiempo, logrando una trama narrativa original y consistente a lo largo de cinco jornadas, ya que la novela se configura sobre un espacio temporal muy delimitado.

En esta novela –como en tantas otras de Kundera- lo que nos cuenta es una excusa para prestar atención a lo que dice este autor conocedor como pocos de los entresijos y matices de los afectos humanos, por eso la obra gira en torno a constantes inmortales de la existencia: el amor, el deseo, los celos y las contradicciones que encierran.

Los celos tienen el asombroso poder de iluminar con rayos penetrantes únicamente a uno solo, dejando en total oscuridad a la masa de los demás hombres.

 El paso del tiempo, la muerte y la traición a los ideales son otras de las constantes espirales que honran y engrandecen esta magnífica novela.

Una nostalgia silenciosa y prolongada le oprimió el corazón. No era sólo nostalgia de aquel hombre, sino también de la oportunidad perdida. Y tampoco sólo de esa oportunidad concreta sino de la oportunidad como tal. Sentía nostalgia de todas las oportunidades que había perdido, que había dejado pasar, que había evitado, e incluso aquéllas que nunca había tenido.

 Además, en La despedida, Kundera nos ofrece una visión políticamente incorrecta, pero sabiamente acertada y, sobretodo, trágicamente existencial del bien y del mal, de la belleza y la fealdad.

La mayoría de la gente se mueve en un círculo idílico entre el hogar y el trabajo-dijo Jakub. Viven en un territorio seguro fuera del bien y del mal. La visión de un hombre que asesina, les horroriza sinceramente. Pero basta con que les saquen de ese territorio tranquilo para que se conviertan en asesinos sin darse cuenta. Hay pruebas y tentaciones que sólo se producen de vez en cuando en el transcurso de la historia. Pero nadie logra resistir. ( …)

 Sus personajes son entrañables y extraños al tiempo, vitalmente comunes en sus neuras vitales: la enfermera Ruzema, el trompetista klima y su bella esposa Kamila, el enamorado Frantisek, el ginecólogo Skreta, Jakub y Olga, y el americano de nombre Bertlef serán  los protagonistas de esta estralafaria y honda novela.

No hay nada como leer buena literatura para convencerse de que hay autores universalmente válidos, obras eternamente de moda, palabras imperecederas en el tiempo por toda la magia y belleza que contienen y que se transmiten a través de la sutileza e ingenio, aliñadas siempre con sencilla profundidad.

Y es que Olga era una de esas mujeres modernas a las que les gusta escindirse en un ser que vive y un ser que observa.

Por último, deberíamos decir que pese a un final convencionalmente trágico, la novela se caracteriza por un predominante y ácido sentido de humor. La despedida contiene en sí misma y en lo ridículo e insensato de la existencia un cómico sentir de la vida y de aquellos que lo habitan. La ironía y mordacidad  de la prosa de Kundera hacen un guiño a la inteligencia y ansias de agudeza del lector provocando una medio sonrisa en muchos pasajes y un gesto final de regocijo al acabar sus páginas. Recomendadísima. Y es que, como el propio Kundera decía: “La diversión no excluye en absoluto la gravedad ( …). La unión de un estilo frívolo y un tema grave desvela la terrible insignificancia de nuestros dramas”.

Sobre el autor

Milan_Kundera_reduxMilan Kundera nació en Brno. Hijo de un pianista, estudió musicología y composición musical y serán muchas las referencias musicales a lo largo de su carrera. El autor se inicia en la literatura con la recopilación de cuentos Los amores ridículos (1968). Escribió tanto en su lengua materna, el checo, como en francés, porque desde 1975 vive en Francia y obtendrá unos años después la doble nacionalidad. Autor de novelas como La broma, La insoportable levedad del ser, La lentitud o La identidad entre otras, es también autor de ensayos  como El arte de la novela, Los testamentos traicionados, El telón o Un encuentro y una obra de teatro en tres actos llamada Jacques y su amo.

pacto de varsoviaLa vida y obra de este autor es inseparable de los acontecimientos políticos sucedidos en Europa en la segunda mitad del siglo XX porque el escritor se uniría al Partido Comunista siendo estudiante, pero sería más tarde expulsado tras criticar su naturaleza totalitaria. Sus libros estarían prohibidos en la entonces llamada Checoslovaquia desde la marcha del autor a Francia. Desde hace años su nombre suena a menudo como un probable candidato al Nobel.

Silvia Villanueva Santander


Fotografías obtenidas en Wikimedia Commons