Ayer, 22 de mayo, nos ha dejado el entrañable Eduard Punset, famoso científico catalán más conocido entre el público por su longevo programa Redes, donde se divulgaban contenidos científicos en clave de ironía y curiosidad, captando la atención del público durante 18 buenos años. La noticia me pilló por sorpresa y también me pilló, casualidades de la vida, releyendo el libro El error de Descartes, donde el también científico Antonio Damasio nos habla de la dualidad cuerpo y mente y de la importancia de las emociones en nuestra parte más racional. Y leer de neuronas es, para mí, recordar mis estudios de Psicología, mis clases de neurociencias y algún que otro programa de Redes recomendado, incluso, por el personal docente de la facultad.

Es, sin duda, una noticia triste para la ciencia y para toda la sociedad, ya que nos deja un hombre incansablemente curioso (científico, jurista, político, economista, escritor, y un largo etcétera) que no solo amaba el conocimiento, sino que quiso transmitir a toda la sociedad su afán voraz por el saber intentando, con éxito, adaptar los contenidos y saberes para poder estar al alcance de todos los públicos. No reservaba el conocimiento para ciertos contextos universitarios o privilegiados, sino que quiso compartirlo con todos, y esa quizás sea la parte más triste de esta historia, que no nos ha dejado únicamente un gran científico, un gran divulgador, un gran jurista, sino también un hombre de gran generosidad. 

Eduard_PunsetLo más curioso es que Eduard Punset (Barcelona, 1936-2019), al contrario de lo que la gran mayoría pueda pensar, ni siquiera fue inicialmente un hombre de Ciencias, sino que se formó claramente en Humanidades y Ciencias Sociales: cursó estudios en Derecho en la Universidad Complutense de Madrid, amplió los mismos a Ciencias Económicas en Londres y se inició como político durante la Transición, ocupando cargos en la Generalitat de Cataluña (1978-1980) y más tarde como ministro en el gobierno de Adolfo Suárez (1980-1981). También fue elegido eurodiputado del Parlamento Europeo, cargo que desempeñó durante 7 años (desde 1987 hasta 1994).

Fue tras su experiencia en terrenos políticos cuando Eduard Punset decidió probar suerte con las ciencias, lo que le llevaría a explorar los ámbitos de la Cosmología, la Medicina, la Psicología y la Biología, entre muchos otros. En Redes (1996- 2013) contamos con entrevistas de la talla del etólogo Frans Waal, el biólogo Richard Dawkins o los cosmólogos Krauss, Susskind y Tegmark y con temáticas tan variadas como la gestión de emociones, el funcionamiento de nuestras neuronas o el origen y futuro de la Tierra y los Homo Sapiens.

Su trabajo le ha llevado a recibir distintas distinciones, como la Gran cruz de la Orden de Carlos III, en 1981, o el Premio Creu de Sant Jordi y el de la Asociación Española de Científicos, ambos en el 2011.

Eduard Punset falleció ayer después de una larga enfermedad. A todos nos viene a la mente cómo Punset bromeaba con ligereza acerca de la muerte en el programa El Convidat en el año 2009, en el cual el divulgador nos ofrecía una de sus frases más célebres: “No está probado que vaya a morir”, decía el científico tras defender que estábamos hechos de átomos y que estos eran eternos. Y en cierta manera quizás sea cierto que no ha muerto: sus casi 500 programas de Redes lo atestiguan, así como el legado que continúa su familia – una hija política, otra filósofa y divulgadora -. Está claro que la filosofía de vida de Punset, acercar el conocimiento a toda la sociedad, no fue en balde.

Cristina Pazos del Olmo


Fotografía principal obtenida en flickr, de Chiara Cabrera.

Fotografía interior obtenida en Wikipedia.