El pasado miércoles nos dejaba uno de los grandes autores de la novela negra, Andrea Camilleri, el creador del archiconocido comisario Montalbano. Camilleri, natural de Sicilia, fallecía de infarto en Roma el 17 de julio a los 93 años, después de más de una treintena de novelas de la saga Montalbano, que le debe su nombre al escritor español Vázquez Montalbán, otra de las grandes figuras de la novela negra.

4578950054_f09438f87a_oDe vocación tardía, es curioso pensar cómo el autor italiano consiguió escribir una centena de novelas si tenemos en cuenta que no publicó su primera obra hasta la cincuentena. No obstante, su primera obra de la saga Montalbano no llegaría hasta 1994, con casi setenta años, de la mano de La forma del agua. Esta sería la obra que le catapultaría al éxito, a la que le seguirían El perro de terracota, El ladrón de meriendas, La voz del violín y una treintena más, llegando a publicar, en ocasiones, hasta dos y tres entregas del detective en un mismo año.

El detective Montalbano, también originario de Sicilia, pronto se convertiría en un héroe popular. Dice la leyenda que este comisario responsable, serio y de agudas corazonadas tenía mucho que ver con el padre del escritor, quien reconoció no tener demasiada fantasía y basar sus historias en personajes, noticias y sucesos reales. En Italia, donde se considera al comisario un héroe nacional, se ha llevado la saga a la pequeña pantalla, protagonizada por el actor Luca Zingaretti. Sin embargo, es irónico pensar que Camilleri no sentía una profunda estima por su propia creación, llegando a tontear con la idea de quitarle de en medio en más de una ocasión, aunque finalmente nunca se atreviera.

Camilleri, comunista empedernido y escritor de gran persistencia, no tuvo fácil su entrada en el mundo de las letras, pues se le resistieron en más de una ocasión. Se le negó la entrada a la RAI y tuvo que ganarse el pan como director o libretista de montajes antes de poder dedicarse de lleno a la literatura. Pero Camilleri no perdió la esperanza: para él la literatura era un impulso interior al que era imposible resistirse, una imperiosa necesidad. Su extensa bibliografía corrobora esta idea.

El siciliano, que ganó en 2008 el Premio RBA de Novela Policiaca, uno de los más importantes premios en Novela Negra, fue previsor, pues ya a los ochenta años se sentó a escribir lo que sería, en caso de morir, la última novela de Montalbano: una metanovela. Después de escribirla la guardó en un cajón de la cómoda hasta que sucediera lo inevitable. Pues bien, lo inevitable ha sucedido y miles de lectores esperan con la misma ansia que pena lo que será la despedida de uno de los comisarios más emblemáticos del mundo de la literatura negra. ¡Adiós, Camilleri! ¡Adiós, Montalbano!

Cristina Pazos del Olmo


Fotografía principal de flickr.

Fotografía del artículo de flickr.